Entrevista: Emilio Silva. Publicada enRivas Al Día de septiembre
Surgió en los años noventa como un soplo de aire fresco que ensanchó el camino del rock nacional y lo globalizó con sus temas cantados en buen inglés. Su éxito dentro y fuera de nuestro país les ha hecho vender más de un millón y medio de discos.
Las dos hermanas que dieron el primer paso para formar el grupo, Amparo y Cristina Llanos, pisan por primera vez el suelo de Rivas el próximo 10 de septiembre para desgranar su repertorio en el auditorio Miguel Ríos.
Se trata de una oportunidad inmejorable, en el entorno de las fiestas, de escuchar en directo a una de las bandas que ha liderado nuestro panorama musical durante años. En entrevista telefónica, Amparo Llanos responde a las preguntas en los días en los que el movimiento de los indignados vuelve a las portadas de los periódicos, tras el cierre de la Puerta del Sol.
¿Esta realidad indignada que se ha manifestado últimamente en qué les afecta?
Entiendo perfectamente que la gente se indigne en estos momentos difíciles porque todos queremos desarrollar nuestra vida lo mejor posible y en crisis como esta se hacen evidentes las dificultades. Casi todo el mundo, de una manera o de otra, se indigna. A los músicos y los artistas también nos ha afectado, porque está cambiando el modo de vida de mucha gente.
En el mercado musical el parón económico ha tenido mucho impacto y nos hemos visto obligados a adaptarnos a esta nueva realidad. Hace unos años se embarcaron en la aventura de tener un sello propio.
¿Volverían a hacerlo?
Tratamos durante un tiempo de ayudar a lanzar nuevos grupos, a sacar discos, a dar oportunidades pero digamos que se nos daba muy mal, especialmente la parte que tiene que ver con la gestión.
Lo hicimos con ilusión, pensando que podíamos aprovechar nuestra experiencia para ayudar pero tuvimos que reconocer que no servíamos para ser empresarios de la música, que lo nuestro es componer, ensayar, grabar discos, hacer giras y que el resto de actividades que hay alrededor de un grupo y que tienen más que ver con otras cosas era mejor confiárselo a una compañía ajena.
Su último trabajo está lleno de influencias africanas: ¿la evolución musical se planifica o es algo hacia donde se va casi sin saberlo?
Se te tiene que ocurrir la idea de probar algo distinto. Hace diez años no nos plateamos que pudiéramos estar haciendo la música que hacemos hoy. Pero en un momento dado se te ocurre una idea y empiezas a trabajar con ella hasta que poco a poco se va constituyendo en algo más. Si consideras que es algo consistente y a veces si tienes suerte sigues por ese camino y vas probando cosas nuevas.
Cuando un grupo evoluciona se arriesga a que esos cambios luego sean o no aceptados por la gente que ya les está siguiendo. La vida tiene riesgos permanentes desde que sales a la calle, desde que escoges estar al lado de una persona y no de otra.
No habría evolución si no se corrieran esos riesgos. Hay gente que nos sigue desde el principio y lo hace porque le interesan nuestros cambios creativos, porque ha entendido nuestra evolución y sus gustos musicales le permiten seguir escuchándonos. Hay otro público que se ha sumado más tarde, que se engancha con nuestra música porque nos acaba de conocer y sintoniza con lo que estamos haciendo en ese momento. Y habrá otra a la que quizá no le enganchen tanto nuestros cambios y sigua escuchando nuestra música anterior. Pero un artista no puede renunciar a evolucionar por que en cierto modo es algo consustancial a la creación.
«No habría evolución si no se corrieran esos riesgos».
¿Cómo nace ese giro que han hecho hacia la música del continente africano?
Por una casualidad, como ocurre muchas veces con las cosas buenas. Conocí a un inmigrante procedente de Mali y a través de él comencé a escuchar música de un cantante de Guinea Conakry y de ella pasé a otros músicos de Mauritania, del África Subsahariana o de Haití. Y casi sin darme cuenta eso fue influyendo en las cosas que componía.
¿Y cómo se comporta la inspiración; es algo que surge de repente y le arrebata en cualquier situación o llega cuando la está llamando, con una guitarra o un cuaderno en la mano?
Probablemente a Mozart le perseguía, pero con nosotros funciona de una forma un poco diferente. Nos llega en momentos especiales y lo que ya sabemos gracias a la experiencia es cómo facilitarle las cosas una vez que asoma, cómo propiciar que sea lo más creadora posible.
¿Cómo es el directo que traen a Rivas? E
n Rivas tocaremos unas pocas canciones de nuestros dos últimos trabajos y haremos un repaso de nuestros éxitos más conocidos, que es lo que la gente nos pide y en un concierto se trata de que todos los pasemos bien.
En el entorno musical hay un mundo que ha cambiado rotundamente en los últimos años y tiene que ver con las nuevas tecnologías. ¿Cómo ve ese proceso, el tema de las descargas, de la SGAE?
Tratamos de encajar lo que está ocurriendo de la forma más estoica posible porque con los cambios tecnológicos hay cosas que nos perjudican y otras que nos benefician. En cuanto a la SGAE entiendo que es algo muy complejo pero que hay que buscar una solución que no desproteja a quienes crean.
¿Qué le queda por conseguir a un grupo que ha triunfado y vive de su música?
En la vida de un artista no se puede dar nada por sentado. Lo que nos queda es la lucha permanente por estar ahí, por acabar satisfechos cada concierto. Nuestro presente es especialmente efímero. Otra de las satisfacciones que te arrebatan es el momento en el que te ha llegado la inspiración y te das cuenta de que estás componiendo algo potente.
Esos momentos son intensos y especiales, cuando sientes que estás creando algo que a ti mismo te atraviesa. Y en los directos cuando sientes al público con el que compartes un momento de mucha intensidad.
«En la vida de un artista no se puede dar nada por sentado. Lo que nos queda es la lucha permanente por estar ahí, por acabar satisfecho cada concierto».
¿Cómo ve el panorama musical?
Personalmente, últimamente estoy escuchando fundamentalmente música africana, haitiana, incluso música mauritana y estoy un pelín desconectada de lo que se hace actualmente por aquí. Pero es evidente que es un momento de mucha creación, donde aparecen montones de cosas nuevas y como en todo hay que separar.
¿Cuál será el futuro de Dover?
Ahora estamos tocando las canciones de este disco y no nos hemos puesto a componer así que lo que puedo decir es que ocurrirá cualquier cosa. A lo que no vamos a renunciar es a seguir teniendo nuevos retos en la música.
********
–Consulta la programación de las fiestas y los conciertos


