DOMINGO 16 / 21.00. Auditorio Pilar Bardem. 12 euros. Venta anticipada aquí, 902 10 12 12 y taquilla (martes a viernes, 19.00-21.00).
(Reportaje publicado en el Rivas Cultural de octubre)
Esta es la historia de Daniel Buenaventura ‘el Zurdo’, hijo de un minero anarquista asturiano, lanzador de cuchillos y precursor de una saga de artistas ambulantes que vivió las vicisitudes del siglo XX español. Un musical arraigado en la tradición que versa sobre la resistencia. En el auditorio Pilar Bardem (domingo 16, 21.00: entradas 12 euros, aquí).
Narrar las andanzas de tres generaciones de artistas en 90 minutos, con cuatro actores que representan a 37 personajes y sobre las tablas de un escenario requiere un depurado ejercicio de virtuosismo en el manejo de las elipsis y las transiciones y un inspirado trabajo interpretativo.
Cuatro actores representan a 37 personajes en un auténtico alarde de virtuosismo técnico.
Es lo que consigue ‘La barraca del zurdo’, un musical escrito, dirigido y compuesto por Emilio Goyanes, fundador de la compañía granadina Laví e Bel. «Los actores se transforman delante del espectador, en cinco segundos se les echan quince años encima y el público lo asume de una manera muy natural. A veces hay cambios de vestuario pero en otras ocasiones lo que hay es un cambio de registro vocal, de gesto, de energía. Incluso hay un momento en que se pasan el personaje. Es un alarde técnico de parte de los actores, que hacen ver muy rápido los cambios sin tecnología detrás», nos cuenta el director.
«Los actores se transforman delante del espectador, en cinco segundos se les echan 15 años encima y el público lo asume de una manera muy natural».
Hay en esta obra musical una fidelidad al espíritu de la barraca, de la tradición teatral más pura, de las variedades.
«Dentro del cabaré se engloban un montón de lenguajes, el transformismo, la magia, el clown, las canciones, la música en directo. Todo esto sigue estando vigente para el público y yo lo que me pregunto es qué encuentra de atractivo en ver una historia en el escenario que pretende ser la realidad, que huye del lenguaje teatral y que se basa únicamente en el texto como recurso de lenguaje», dice Goyanes.
Un músico en directo (Alejandro Cruz). Cuatro actores, Piñaki González, Larisa Ramos, Nerea Cordero y Antonio Ramos Leiva, dan vida a la historia itinerante de Daniel y Aurora, que fundaron su barraca en 1920, actuaron en las misiones pedagógicas de la II República y en el frente de la Guerra Civil, recorrieron América Latina y Europa durante el exilio, vieron a sus hijos y nietos embarcarse en su teatro nómada y regresaron a España para seguir peleando.
Una demostración de versatilidad en un espectáculo con una fuerte carga emocional, donde se pasa de la sonrisa a las lágrimas en una fracción de segundo. «Los actores deben ser atletas de las emociones y en eso trabajamos muchísimo. Es, digamos, una de las señales de identidad de la compañía».
PARQUE DE EL RETIRO
Nacido en 1960 y con una dilatada carrera entre bambalinas que arrancó como la de tantos otros en el madrileño Retiro, Goyanes eligió esta historia no por casualidad.
«El guión se ha escrito casi sin pensar, en automático, desde las entrañas, y eso hace que salga lo que te preocupa. Vivimos un momento en que la idea de resistencia es básica. Esto es un cataclismo, a nivel global, pero también a nivel de nuestro oficio. Estamos en serio peligro y nadie parece tomarnos demasiado en serio», dice el dramaturgo, para quien «la libertad es una cosa muy costosa de mantener».
«Vivimos un momento en que la idea de resistencia es básica. Esto es un cataclismo, a nivel global, pero también a nivel de nuestro oficio».
A su juicio, la crisis en el mundo de la cultura está siendo demoledora. «Van a caer compañías, ya están cayendo y me temo que van a caer los mejores, los más interesantes, los que no son mercaderes sino artistas. Y bueno, parece que las instituciones están preocupadas por otras cosas, somos un problema mínimo, por eso es cosa nuestra seguir».
Autor y dirección: Emilio Goyanes. Intérpretes: Piñaki González, Larisa Ramos, Nerea Cordero y Antonio Ramos. Alejandro Cruz (músico). Duración: 90 minutos.


